A todas las mujeres, sea cual sea su edad, les gustaría tener un tono de piel saludable, uniforme, luminoso y sin manchas, es decir, un tono de piel ideal. Para poder actuar contra las manchas, tenemos que saber diferenciarlas:

 

  • Origen hormonal. Son manchas oscuras que suelen aparecer en el mentón, la frente, las mejillas y en el labio superior. Se acentuan con los cambios hormonales (embarazo, menopausia) por lo que afectan más a las mujeres. La ingesta de anticonceptivos y ciertos medicamentos fotosensibles puede favorecer su aparición. 

 

  • Producidas por el envejecimiento cutáneo. Son manchas de color pardo mal llamadas "manchas de vejez" puesto que en ocasiones aparecen en personas todavía jóvenes. Son de forma redondeadas y aparecen en zonas sometidas permanentemente a la accíon de los rayos ultravioletas.

 

  • Origen irritativo. En el caso de zonas inflamadas o marcas rojizas, si no las cuidamos y protegemos, se pueden convertir en manchas permanentes (como sucede en ocasiones con las marcas de acné).

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Las podemos atenuar, aclarar, regular, unificar pero sobre todo podemos prevenirlas con el uso de un protector solar de mínimo 15 a 20 SPF siempre que nos expongamos al sol.

 

Para combatirlas, es ideal acompañarse de productos complementarios y no debería faltar en nuestro neceser un buen exfoliante que ayude a la mayor penetración de principios activos del tratamieto antimanchas.

 

Hoy en día, los productos antimanchas de última generación, se pueden usar en cualquier época del año y son compatibles con cualquier tratamiento de belleza, acumulando sus efectos en el tiempo incluso después de finalizar la aplicación del tratamiento.