¿Es bueno lavar el cabello a diario?

 

Puedes lavarlo a diario, pero utiliza siempre un champú de uso frecuente. La función del champú es cuidar el cabello, limpiándolo de la suciedad, la grasa formada por las glándulas sebáceas, las escamas de piel y las partículas contaminantes que se acumulan gradualmente.

 

¿Qué tipo de champú elijo?

 

Depende de tu tipo de cabello, en función sobre todo si es seco o graso. Después, elígelo según tengas el cabello fino, desvitalizado/frágil o quebradizo, rizado, liso o teñido/con mechas. Y, finalmente, aparte de limpiar, hay champús que tienen un valor añadido como los anticaspa o los anticaída.

 

¿Por qué utilizar un acondicionador?

 

Si tienes el pelo largo, son la solución para desenredar el cabello fácilmente; también son perfectos para combatir el encrespamiento. Pero además aportan un cuidado extra al cabello, que se concreta, según el tipo de acondicionador elegido, en una mayor protección (contra el color, el secador, la plancha), reparación y brillo.

 

¿Para qué sirve la mascarilla? ¿Cuándo la utilizo?

 

Tiene diferentes beneficios según la mascarilla elegida; las hay que reparan el cabello reseco y áspero, nutritivas para cabellos quebradizos, mascarillas que aportan luminosidad a los cabellos teñidos o con mechas… Las mascarillas son un plus de belleza para el cabello cuyos resultados se notan de inmediato. Utilízalas una vez a la semana.

 

¿Qué tipo de tratamientos específicos existen?

 

Los más demandados son los anticaída, que pueden ser en forma de sérum, en ampollas o como complemento alimenticio (cápsulas o comprimidos).

También hay tratamientos especiales para sellar las puntas abiertas, evitando la rotura del cabello; cremas para definir y controlar los rizos; sprays protectores del calor (del secador o de la plancha para el pelo); sprays solares (contra las radiaciones UV), etc.

 

¿Laca, gel, gomina o espuma?

 

Las lacas se eliminan fácilmente  y aportan una fijación media de larga duración, aunque también las hay extra fuertes para un efecto maximizado. Aportan un acabado más natural que el gel o la gomina, que suelen tener un efecto mojado y mayor fijación, pero permiten controlar el cabello rebelde fácilmente y looks más atrevidos. Las espumas proporcionan un volumen duradero y son muy fáciles de aplicar. También hay aguas de peinado, muy ligeras; productos para perfeccionar los rizos; sérums que aportan luminosidad; ceras, para un brillo máximo, e incluso pastas moldeadoras.

 

¿Hay diferentes productos fijadores según el tipo de cabello?

 

Sí, actualmente, sea cual sea la presentación del producto fijador elegido, está disponible en diferentes grados de fijación (suave, fuerte, extrafuerte) y también según el tipo de cabello: grasos, normales o secos; finos o gruesos; largos o cortos; y con color.

 

¿Cuestan de eliminar?

 

Suelen ser fáciles de retirar. Las lacas se pueden eliminar simplemente con un cepillado y los geles y gominas se retiran lavando el cabello, sin dejar residuos ni ser pegajosos.

 

¿Resisten a los ambientes húmedos?

 

La mayoría, sí.