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Si buscas comprar aceites y tratamientos para el cabello, puedes elegir entre fórmulas nutritivas, sérums antiencrespamiento, leave-in reparadores, protectores térmicos y tratamientos para puntas secas, cabello teñido o fibra dañada. Ingredientes como aceite de argán, escualano, ceramidas, aminoácidos, proteínas hidrolizadas o ácido hialurónico permiten personalizar la rutina según cada melena. En Aromas encontrarás actualmente aceites, sérums y tratamientos de marcas profesionales y especializadas como Kérastase, L’Oréal Professionnel, Moroccanoil, Olaplex, Redken o Sisley. El secreto está en utilizar la textura y cantidad adecuadas: brillo y suavidad sí; efecto pesado, mejor dejarlo fuera del peinado.
HERBAL ESSENCES
Professional Care Sun Repair
Protetor Solar para o Cabelo
Garnier
Fructis Spray Liso Diamante
Spray Anti-Frizz
Beter
Hair on the Move Óleo
Óleo Capilar
Syoss
Glaze Primer 3 em 1
Spray Protetor y de Fijación
Tresemme
Protetor Térmico Care&Protect
Protetor Térmico
Original Remedies Elixir Mel
Serum
Liso Keratina Spray
Lamellar Shine Protetor de Calor
Spray Protetor de Calor
GLISS
Scalp Balance Serum Purificante
Serum Purificante
Scalp Balance Serum Hidratante
Serum Hidratante
Scalp Balance Sun Protect
Protetor Solar
Klorane
Croissance Acelerador de Crescimento
Cuando el champú, el acondicionador y la mascarilla ya están bien elegidos, los aceites y tratamientos capilares permiten llevar la rutina un paso más allá. Pueden aportar brillo, suavidad, control del encrespamiento, protección térmica, mayor facilidad de peinado o un cuidado específico para una fibra sensibilizada por tintes, decoloraciones y herramientas de calor.
Si quieres comprar aceites y tratamientos para el cabello, descubrirás un catálogo especialmente amplio: aceites ligeros para puntas, sérums antifrizz, protectores térmicos, tratamientos sin aclarado, productos reparadores, fórmulas para cuero cabelludo y tratamientos intensivos. La clave está en entender qué hace cada uno y, sobre todo, cuál necesita realmente tu cabello.
Aromas reúne actualmente más de doscientas referencias dentro de su categoría general de aceites y tratamientos capilares, incluyendo aceites, sérums, protectores térmicos y fórmulas específicas para distintas necesidades. Dentro del cuidado profesional aparecen además firmas como Kérastase, L’Oréal Professionnel, Redken, Wella Professionals, Schwarzkopf Professional, Moroccanoil y Olaplex.
Eso sí: más pasos no significan automáticamente una mejor rutina. A veces unas gotas de aceite sobre las puntas son exactamente lo que falta. Otras veces el producto prioritario debería ser un protector térmico. Elegir por necesidad suele funcionar bastante mejor que coleccionar frascos bonitos.
Esta categoría reúne productos que se utilizan antes, durante o después del lavado para complementar el cuidado habitual. Algunos se aclaran; otros permanecen sobre el cabello. Algunos actúan principalmente sobre medios y puntas y otros están específicamente formulados para el cuero cabelludo.
Entre los más frecuentes encontramos aceites capilares, sérums, tratamientos leave-in, protectores térmicos, productos reparadores, tratamientos antiencrespamiento, protectores solares capilares y fórmulas para el cuero cabelludo. La categoría actual de Aromas incluye precisamente estas tipologías, desde aceites y protectores térmicos hasta sérums purificantes o hidratantes para el cuero cabelludo.
No todos aportan lo mismo. Un aceite puede mejorar principalmente suavidad y brillo; un protector térmico busca reducir el impacto cosmético del calor; un leave-in puede facilitar el desenredado; y un sérum reparador puede estar formulado para mejorar el comportamiento de una fibra sensibilizada.
Antes de elegir producto, pregúntate qué quieres conseguir. ¿Más brillo? ¿Menos encrespamiento? ¿Protección antes de secador y plancha? ¿Suavizar puntas secas? ¿Mejorar el comportamiento de un cabello decolorado?
Un mismo producto puede ofrecer varios beneficios, pero resulta más fácil acertar cuando existe una prioridad. Si utilizas herramientas térmicas a diario, por ejemplo, un protector de calor probablemente tenga más sentido que añadir un segundo aceite nutritivo.
La mejor rutina no es la que tiene más pasos, sino la que cubre mejor tus necesidades reales.
Aunque a veces se utilizan como si fueran sinónimos, no tienen por qué serlo.
Un aceite capilar suele aportar emoliencia, brillo y suavidad. Un sérum puede contener siliconas, polímeros, aceites, humectantes u otros ingredientes dependiendo del objetivo. Un leave-in es simplemente un tratamiento que permanece en el cabello sin aclarado y puede presentarse como crema, spray, leche, aceite o sérum.
Por eso conviene leer la función específica y no elegir solo por el nombre del formato.
Una melena fina puede beneficiarse muchísimo de un aceite o sérum, pero también puede perder volumen con facilidad.
Busca fórmulas ligeras y empieza siempre con una cantidad mínima. Una o dos gotas pueden ser suficientes dependiendo de longitud y densidad.
Concentra el producto en puntas y evita saturar la raíz. Si después del secado el cabello parece pesado, antes de descartar el producto prueba simplemente a reducir la dosis.
Los aceites son especialmente populares en cabello seco porque ayudan a mejorar el tacto y proporcionar un acabado brillante.
Ingredientes como aceite de argán, coco, jojoba, aguacate, macadamia o escualano pueden aparecer en tratamientos nutritivos, aunque el comportamiento final depende siempre de la formulación completa.
En melenas gruesas, porosas o rizadas suelen tolerarse texturas más ricas que en cabellos muy finos.
Decoloración, tintes repetidos, calor y procesos químicos pueden aumentar la fragilidad y porosidad de la fibra.
Los tratamientos reparadores pueden incorporar proteínas hidrolizadas, aminoácidos, ceramidas, péptidos o diferentes tecnologías acondicionadoras.
Firmas como Olaplex, Redken, Kérastase y L’Oréal Professionnel forman parte actualmente de la oferta profesional de Aromas y cuentan con productos destinados a cabellos sensibilizados y tratados.
Secador, plancha y tenacillas someten la fibra a temperaturas elevadas. Si forman parte habitual de tu rutina, un protector térmico debería ocupar un lugar prioritario.
Aromas incluye actualmente diferentes protectores térmicos dentro de esta categoría, incluyendo sprays de Tresemmé y otras firmas.
Aplica el producto siguiendo las instrucciones y asegúrate de distribuirlo de manera uniforme. Un protector térmico tampoco convierte una temperatura excesiva en inocua: ajusta siempre la herramienta al mínimo nivel efectivo para tu cabello.
El encrespamiento puede aparecer por humedad ambiental, porosidad, daño, fricción y características naturales de la fibra.
Los sérums y aceites antiencrespamiento suelen ayudar a dejar la superficie más pulida y reducir la apariencia de cabellos sueltos.
Las siliconas cosméticas, aceites y polímeros pueden ser especialmente útiles en este contexto porque mejoran el deslizamiento y el acabado.
Aromas comercializa actualmente fórmulas específicamente etiquetadas como anti-frizz dentro de su categoría de tratamientos.
Las puntas son la parte más antigua de la fibra y acumulan más lavados, calor y fricción.
Un aceite o sérum puede mejorar mucho su apariencia al aportar brillo y suavidad. Aplícalo sobre los últimos centímetros y evita excederte.
Recuerda que un tratamiento puede mejorar temporalmente el aspecto de unas puntas abiertas, pero no volver a unirlas permanentemente. Si están muy deterioradas, cortar sigue siendo la forma de eliminarlas.
Algunos tratamientos están diseñados para utilizarse sobre cabello húmedo antes del secado. Otros pueden aplicarse sobre el cabello seco como toque final.
Hay aceites que permiten ambas opciones: en húmedo ayudan a mejorar el deslizamiento y en seco aportan brillo y control de puntas.
Consulta siempre las instrucciones porque el resultado puede variar mucho según el momento de aplicación.
Este punto es fundamental con aceites y sérums. La diferencia entre brillo bonito y efecto pesado puede estar literalmente en dos gotas.
Empieza con menos cantidad de la que crees necesaria. Calienta el producto entre las manos y distribuye primero por puntas antes de subir ligeramente hacia medios.
Siempre puedes añadir producto; retirar un exceso sin volver a lavar resulta bastante más complicado.
Los aceites son probablemente los productos más reconocibles de esta categoría. Se utilizan principalmente para aportar emoliencia, reducir la sensación de aspereza y proporcionar un acabado brillante.
Pueden utilizarse después del lavado sobre cabello húmedo, antes del peinado o como toque final sobre la melena seca dependiendo de la fórmula.
Moroccanoil es una de las firmas de referencia en este territorio y aparece actualmente dentro del catálogo profesional de Aromas junto a otras marcas especializadas.
También existen opciones de gran consumo con aceites y mezclas de ingredientes acondicionadores para necesidades como frizz, sequedad y brillo.
El aceite de argán es uno de los ingredientes más populares en cosmética capilar. Rico en lípidos, se utiliza como emoliente en tratamientos destinados a mejorar suavidad, flexibilidad y brillo.
Es especialmente habitual en fórmulas para cabello seco, grueso o encrespado, aunque también puede utilizarse en productos ligeros para fibra fina.
La clave está en recordar que el resultado depende del producto completo. Una fórmula que incluya aceite de argán puede contener además siliconas, agentes acondicionadores, fragancias y otros ingredientes que determinan su textura final.
El aceite de coco también aparece frecuentemente en productos capilares nutritivos. Puede incorporarse solo o mezclado con otros aceites y agentes acondicionadores.
Las fórmulas que lo contienen suelen dirigirse a cabello seco, poroso o con tendencia al encrespamiento.
En fibras finas conviene moderar la cantidad porque una textura excesivamente rica puede restar volumen.
El término sérum describe más una textura o concepto cosmético que una única función.
Puede existir un sérum para brillo, puntas, cuero cabelludo, control del frizz, reparación o densidad visual. Por eso es importante comprobar dónde se aplica y qué objetivo tiene.
La categoría actual de Aromas incluye tanto sérums para largos como fórmulas destinadas específicamente al cuero cabelludo.
Un sérum de medios y puntas no debería aplicarse automáticamente sobre la raíz, y un tratamiento específico para cuero cabelludo debe seguir exactamente sus instrucciones.
Los leave-in permanecen sobre el cabello después de la ducha. Pueden presentarse en crema, leche, spray, sérum o aceite.
Sus funciones son muy variadas: desenredar, hidratar, suavizar, controlar frizz, definir rizos o proteger frente al calor.
Son especialmente prácticos en cabello seco, largo, rizado o sensibilizado porque continúan proporcionando acondicionamiento durante el peinado.
En cabello fino utiliza cantidades pequeñas y busca fórmulas ligeras para evitar pérdida de volumen.
Un protector térmico está diseñado para acompañar el uso de herramientas calientes y reducir el impacto cosmético de las temperaturas elevadas sobre la fibra.
Puede presentarse como spray, crema o sérum. Algunos además aportan control del encrespamiento, fijación suave o brillo.
Aplícalo antes de utilizar la herramienta y distribúyelo correctamente. Si el producto está pensado para cabello húmedo, úsalo antes del secado. Para plancha o tenacillas, comprueba si la fórmula permite además aplicación sobre cabello seco.
Recuerda que protección térmica y temperatura razonable deben trabajar juntas.
La decoloración puede aumentar considerablemente la porosidad y fragilidad del cabello. En estas melenas, una rutina basada únicamente en aceite puede quedarse corta.
Combina acondicionamiento con tratamientos reparadores específicos que incluyan aminoácidos, proteínas u otras tecnologías destinadas a fibra sensibilizada.
Firmas profesionales como Olaplex, Redken, Kérastase y L’Oréal Professionnel son referencias frecuentes para esta necesidad dentro del universo capilar de Aromas.
Después puedes utilizar unas gotas de aceite sobre las puntas para mejorar el acabado y el brillo.
El cabello seco suele agradecer fórmulas que aporten emoliencia y reduzcan la fricción.
Aceites, sérums nutritivos y cremas leave-in pueden utilizarse para mejorar la flexibilidad y facilitar el peinado.
Ingredientes como aceite de argán, escualano, manteca de karité, glicerina o ceramidas aparecen habitualmente en este tipo de tratamiento.
Si la sequedad es intensa, utiliza también acondicionador y mascarilla. Un aceite funciona especialmente bien como complemento, no necesariamente como único paso hidratante.
Una textura fina necesita precisión. Un producto excelente para una melena gruesa puede resultar demasiado pesado en cabello con poco diámetro.
Busca aceites ligeros, sérums fluidos y sprays sin aclarado. Aplica cantidades pequeñas exclusivamente en medios y puntas.
También puedes reservar el aceite para el acabado final, utilizando únicamente una gota extendida entre las palmas.
La prueba definitiva es el movimiento: si el cabello continúa ligero pero se siente más suave, la cantidad está bien ajustada.
Los rizos pueden beneficiarse de aceites y leave-in porque ayudan a mantener suavidad y reducir la fricción.
Un leave-in hidratante puede utilizarse antes de la crema de definición, mientras que unas gotas de aceite pueden servir al final para romper suavemente el cast de determinados geles y aportar brillo.
En rizos gruesos y muy secos pueden funcionar texturas más nutritivas. En ondas finas conviene controlar especialmente las cantidades.
El objetivo es definir sin quitar movimiento ni convertir el rizo en una estructura rígida y pesada.
La coloración puede aumentar la necesidad de acondicionamiento de la fibra.
Un aceite ligero aporta brillo a los largos, mientras que tratamientos específicos para cabello coloreado pueden ayudar a mantener una apariencia más suave y pulida.
Si utilizas secador o plancha, añade protección térmica. Mantener un bonito color tiene mucho que ver con conservar también en buenas condiciones la fibra sobre la que se encuentra.
El frizz no se resuelve únicamente añadiendo aceite. La rutina completa importa: limpieza adecuada, acondicionamiento, secado sin fricción excesiva y styling adaptado.
Los sérums antiencrespamiento pueden ayudar a pulir la superficie y mejorar el control visual, especialmente en situaciones de humedad.
Algunas fórmulas combinan siliconas, polímeros y aceites para mejorar el deslizamiento y reducir la apariencia de fibras levantadas.
Distribuye poca cantidad sobre medios y puntas y añade producto únicamente si es necesario.
No todos los tratamientos capilares van destinados a la fibra. También existen sérums y productos formulados para aplicarse directamente sobre el cuero cabelludo.
Aromas cuenta actualmente en la categoría con sérums purificantes e hidratantes destinados específicamente a esta zona.
En estos casos, sigue exactamente el modo de aplicación. Un sérum de cuero cabelludo puede tener instrucciones completamente diferentes a un aceite de puntas.
Si existe picor intenso, descamación persistente, inflamación o lesiones, conviene consultar con dermatología en lugar de ir encadenando tratamientos cosméticos.
También existen tratamientos destinados a acompañar la exposición solar y el cuidado del cabello en verano.
El catálogo actual de Aromas incluye protectores solares capilares dentro de su categoría de aceites y tratamientos.
Este tipo de producto puede complementar el uso de sombreros o pañuelos y una rutina acondicionadora después de playa o piscina.
En cabello teñido, decolorado o muy seco, el verano suele ser un buen momento para prestar atención adicional a acondicionamiento y protección.
Depende del producto y del resultado que quieras conseguir.
Sobre cabello húmedo, una pequeña cantidad puede favorecer el deslizamiento durante el secado y mejorar la sensación de suavidad. Sobre cabello seco, el aceite funciona especialmente bien como toque de brillo y control de puntas.
Algunas fórmulas permiten ambos usos. Otras están diseñadas para un momento concreto.
Consulta las instrucciones y evita asumir que todos los aceites funcionan exactamente igual.
Para cabello fino o corto, una cantidad mínima puede ser suficiente. Para una melena larga, gruesa o rizada puede necesitarse algo más.
Empieza con una gota o una pequeña pulsación, extiéndela entre ambas manos y trabaja primero las puntas.
Añade más únicamente después de observar cómo responde la fibra.
Este método evita uno de los problemas más habituales: empezar buscando brillo y terminar pareciendo que la rutina capilar incluyó accidentalmente una freidora.
Depende de la fórmula, tipo de cabello y cantidad.
Algunos aceites ligeros pueden utilizarse regularmente sobre las puntas. Una melena muy seca quizá agradezca una pequeña aplicación diaria, mientras que un cabello fino podría necesitarlo con menor frecuencia.
Si empieza a aparecer acumulación, pérdida de volumen o sensación pesada, reduce cantidad o frecuencia.
No necesariamente.
Un aceite puede aportar brillo y suavidad sin haber sido formulado ni evaluado específicamente como protector térmico.
Si vas a utilizar secador, plancha o tenacillas, comprueba que el producto indique expresamente protección frente al calor. Si no lo hace, utiliza además un protector térmico específico.
Puede mejorar mucho su apariencia temporal. Al recubrir y acondicionar la fibra, las puntas pueden parecer más suaves y pulidas.
Sin embargo, una punta que se ha dividido no puede volver a unirse permanentemente mediante un cosmético.
El aceite mejora el acabado; las tijeras eliminan definitivamente la parte abierta.
No necesitas utilizar los tres productos en cada rutina.
Después del lavado, puedes aplicar un leave-in para hidratación y desenredado. Si utilizas calor, añade protección térmica cuando no esté incluida en el propio tratamiento. Una vez seco, termina con una cantidad mínima de aceite o sérum sobre las puntas.
En cabello fino, quizá sea suficiente un único tratamiento multifunción.
En cabello grueso, rizado o muy seco, una combinación de varios pasos puede resultar más cómoda siempre que ajustes las dosis.
Kérastase cuenta con un amplio universo de sérums, aceites y tratamientos adaptados a diferentes necesidades capilares.
Moroccanoil es una referencia especialmente conocida en aceites y tratamientos nutritivos, mientras que Olaplex destaca en rutinas para fibra sensibilizada.
Redken, L’Oréal Professionnel, Wella Professionals y Schwarzkopf Professional ofrecen tratamientos orientados a reparación, color, frizz, protección y styling. Todas estas marcas aparecen actualmente en la oferta profesional de Aromas.
La categoría general incorpora además opciones de firmas como Sisley, Garnier, Tresemmé, Gliss, Pantene y OGX, lo que amplía considerablemente el rango de texturas y necesidades disponibles.
Es el error clásico. Empieza por una dosis pequeña y añade únicamente cuando sea necesario.
Puede reducir volumen y aumentar la sensación de grasa. Utiliza cada producto en la zona indicada.
No todos ofrecen protección frente al calor. Comprueba siempre la función declarada.
Una rutina excesivamente compleja puede acabar dejando algunas fibras rígidas o pesadas.
Cada fórmula está diseñada para una zona y un modo de uso concreto.
El producto mejora su apariencia, pero no sustituye un corte cuando el daño es irreversible.
Un buen protector térmico ayuda, pero no convierte una temperatura innecesariamente alta en una buena idea.
Antes de comprar, identifica la función principal: nutrición, brillo, reparación, protección térmica, control del encrespamiento, cuidado de puntas o tratamiento del cuero cabelludo.
Después compara textura, modo de aplicación, tipo de cabello, ingredientes destacados, necesidad de aclarado y cantidad del envase.
Para cabello fino, prioriza sérums y aceites ligeros. Para cabello seco o grueso, pueden funcionar tratamientos más nutritivos. Si existe daño químico, busca reparación específica. Y si utilizas calor, comprueba expresamente la protección térmica.
Aromas dispone actualmente de una categoría específica de aceites y tratamientos capilares y una amplia selección profesional para necesidades como sequedad, daño, color, frizz y protección.
Depende de la fibra. El mejor aceite es aquel que aporta suavidad y brillo sin dejar tu cabello pesado. Las melenas finas suelen necesitar texturas ligeras; las gruesas y secas pueden tolerar fórmulas más nutritivas.
Normalmente en medios y especialmente en puntas. Evita la raíz salvo que el producto esté expresamente diseñado para ella.
Depende de la fórmula. Muchos pueden utilizarse en húmedo para suavizar y en seco como acabado.
Busca un tratamiento reparador específico adaptado a fibra sensibilizada y acompáñalo de acondicionamiento y protección térmica.
Sérums y aceites antiencrespamiento pueden ayudar a pulir la fibra y reducir el frizz visual. Combínalos con una rutina hidratante adecuada.
Pueden hacerlo si utilizas demasiada cantidad o una textura demasiado rica para tu tipo de cabello. Ajustar la dosis suele ser fundamental.
No necesariamente. Un sérum puede formularse para múltiples objetivos y no tiene por qué estar compuesto principalmente por aceites.
Sí, salvo que el propio aceite indique expresamente que proporciona protección térmica adecuada al uso que vas a darle.
Depende de la fórmula. Algunos leave-in y aceites ligeros pueden utilizarse frecuentemente, siempre ajustando la cantidad a la respuesta del cabello.
Aceites y sérums nutritivos pueden mejorar suavidad y apariencia. Si existen puntas abiertas muy deterioradas, recuerda que el corte es la solución definitiva para eliminarlas.
En Aromas puedes comprar aceites y tratamientos para el cabello y comparar aceites, sérums, protectores térmicos, tratamientos reparadores y fórmulas para diferentes necesidades de marcas profesionales y especializadas.
Los aceites y tratamientos funcionan mejor cuando dejan de verse como productos “extra” y se utilizan con una función concreta. Unas gotas pueden aportar brillo a unas puntas secas; un sérum puede mejorar el control del encrespamiento; un leave-in facilita el desenredado y un protector térmico cobra especial importancia cuando utilizas herramientas calientes.
Si quieres comprar aceites y tratamientos cabello, empieza identificando la prioridad y el tipo de fibra. Para una melena fina, busca ligereza; para cabello seco, emoliencia y nutrición; ante daño químico, reparación específica; para rizos, flexibilidad y definición; y frente al calor, protección térmica claramente indicada.
Firmas como Kérastase, L’Oréal Professionnel, Redken, Moroccanoil, Olaplex, Wella Professionals o Schwarzkopf Professional permiten construir rutinas profesionales muy especializadas, mientras que el catálogo general de Aromas incorpora numerosas alternativas para diferentes presupuestos y necesidades.
La regla final es sencilla: elige el tratamiento que tu cabello necesita, utiliza la cantidad justa y deja que la melena conserve movimiento. Porque un buen aceite debería conseguir que te pregunten qué has hecho para tener ese brillo, no cuánto producto has utilizado.