La historia de Flota es la historia de muchos hogares españoles. Nacida en el siglo XX, en una época en la que los productos de limpieza comenzaban a industrializarse y a formar parte del consumo cotidiano, la marca se abrió camino con una propuesta clara: ofrecer soluciones eficaces, accesibles y rendidoras para el día a día. En sus primeros años, Flota se hizo popular gracias a sus jabones tradicionales de gran poder desengrasante. Eran tiempos en los que lavar a mano era la norma, y contar con un producto que eliminara la suciedad más resistente marcaba la diferencia. Poco a poco, la marca fue ganando presencia en tiendas de barrio y supermercados, convirtiéndose en un nombre habitual en la lista de la compra. Con el paso del tiempo y la evolución de los hábitos domésticos, Flota supo adaptarse. La llegada de nuevos formatos y la especialización en productos como el lavavajillas manual permitió a la marca mantener su relevancia. Su fórmula potente contra la grasa y su buena relación calidad-precio reforzaron su posición como una opción práctica y confiable. A lo largo de las décadas, Flota ha mantenido una identidad muy clara: eficacia sin artificios. En un mercado cada vez más competitivo y lleno de innovaciones, la marca ha seguido apostando por lo que mejor sabe hacer: limpiar en profundidad y rendir al máximo. Hoy, Flota representa tradición, rendimiento y confianza. Una de esas marcas que quizá no hagan ruido, pero que siempre cumplen. Y en el mundo de la limpieza del hogar, eso es exactamente lo que importa. ✨